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L’Olivera prepara los primeros vinos dulces de su historia |
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Página 1 de 3 La cooperativa L’Olivera, de Vallbona de les Monges (Urgell), duplicará su producción de vino el año que viene para tener una capacidad de producción de 200.000 botellas. Quienes conocen la empresa oleícola y vinícola saben que estos datos esconden algo más que cifras.
L’Olivera, que nació para integrar en el mundo laboral a disminuidos psíquicos, quiere aumentar su capacidad productiva para tener más capacidad social. Más de la mitad de los cuarenta trabajadores son disminuidos psíquicos o tienen alguna enfermedad mental.
“Cuando la cooperativa comenzó, trabajaban disminuidos psíquicos, ahora también hay enfermos mentales y personas que en su juventud tuvieron problemas con la droga”, asegura el responsable de campo de la cooperativa, Pau Moragas.
Entre sus aliados para incrementar su capacidad productiva está la Fundació Un Sol Món, de Caixa Catalunya, que ha apoyado la ampliación de la cooperativa. Estos planes irán acompañados de la apuesta por crecer en vinos blancos e introducirse en tintos y dulces con una inversión cercana al millón y medio de euros.
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