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Zapatero no invierte en la escudella |
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Página 1 de 2 Tras una semana gastronómica taquicárdica y más espesa que una sesión del Tribunal Constitucional, unos días de ebullición lenta. Los Roca guardan la estrella que les faltaba en una caja aterciopelada y antigua, de caoba, así que los plañideros pueden meter en los bolsillos los pañuelos arrugados. Abandonado el lloriqueo, iniciemos otro duelo: ¿por qué la Administración racanea el dinero para llevar la cocina catalana a la universidad?
Lo preguntaré de forma directa y sulfurosa: ¿cómo es que el Gobierno central, el vasco, la Diputación guipuzcoana y el Ayuntamiento de Donosti invierten 17,1 millones de euros para la construcción del Basque Culinary Center, que comienza en diciembre, y Zapatero jamás ha soltado un euro para la escudella? Aquí estamos acostumbrados al galet, al bofetón. Y a una cierta apatía. Es posible que nadie haya ido a pedirle la pasta o que estamos esperando a la despenalización del Estatut. Hace una década, Catalunya se adelantó con la Càtedra Sent Sovi, bienintencionada e insuficiente, arrollada por esa futura facultad de ciencias gastronómicas en el parque de Miramón.
Nada que reprochar a los amigos vascos, que saben hacer caja, a diferencia de los pobrecitos catalanes, que recogen menos monedas que un payaso de semáforo si bien son insultados desde los automóviles por avaros e insolidarios. Envidia de la sociedad del norte.
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